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jueves, 19 de octubre de 2017

Newsweek: Estados Unidos perdió la guerra en Siria

Mucho ha cambiado desde que, en 2012, el entonces presidente de EEUU, Barack Obama decidió apoyar a los rebeldes que trataban de derrocar a Bashar Asad, mandatario sirio, apuntó Newsweek.



De acuerdo con el medio, desde el momento en que la Fuerza Aérea rusa intervino en el conflicto sirio a petición de Asad, Estados Unidos se vio obligado a cambiar su postura. El país norteamericano, entonces, determinó el nuevo 'objetivo informal' de detener a Irán, que, según la Administración Trump, supuestamente intenta garantizar una posición segura a largo plazo en Siria.

Newsweek destacó que pese a que Asad "parecía estar a punto de caer" en el inicio del conflicto, el líder sirio logró retomar cerca de la mitad de la ciudad de Deir Ezzor y empujar a los yihadistas hacia el otro lado del Eufrates, después de recibir el apoyo por parte de Rusia e Irán.

De acuerdo con Nicholas Heras, funcionario del Centro para una nueva seguridad estadounidense (CNAS, por sus siglas en inglés), la coalición y las Fuerzas Democráticas Sirias enfrentan un mayor desafío en Deir Ezzor que en cualquier otra parte de Siria.

Además, según Neil Hauer, analista de SecDev Group, Estados Unidos esperaba usar las tensiones en la región para reclutar militantes de las tribus, pero las fuerzas gubernamentales y sus aliados lograron "superar a Washington" y establecer el control sobre Deir Ezzor.

Por lo tanto, en última instancia, Estados Unidos y sus aliados tendrán que renunciar a la idea de fortalecerse en la región, concluyó Newsweek.

FUENTE: SPUTNIK

miércoles, 18 de octubre de 2017

Cómo un viejo sistema antiaéreo soviético acabó con la carrera de los F-35 estadounidenses

Israel oculta que su caza F-35 fue alcanzado por misil S-200 sirio


Esta noticia sin duda es trascendental, pues de ser cierta nos estaría hablando de que los cazas “invisibles” de EEUU y la OTAN en realidad no lo son tanto, más bien, no lo son, ni siquiera un poquito; pues si un sistema antiaéreo anticuado los pudo detectar y derribar, que no podrán hacer los modernos sistemas rusos como los S-300, S-400 Y S-500.

Quizá por eso Turquía y Arabia Saudita han adquirido los sistemas S-400 rusos, pues con esta noticia se confirma que esos complejos antiaéreos son suficientes, y sobran, para detectar y derribar cualquier nave “furtiva” estadounidense y de la OTAN.

Y es que, como recordarán, los EEUU estuvieron detrás del intento de golpe de estado contra el gobierno del presidente turco, Tayyip Erdogan.  Así que, Turquía estaría adquiriendo estos sistemas para defenderse de una eventual agresión yankee. También Arabia Saudita se estaría protegiendo contra un evento similar pues a partir de hoy se rompe el esquema del Petro-Dólar y es sustituido por el Petro-Yuan. No olvidemos que es precisamente Arabia saudita el principal soporte de la moneda estadounidense al vender su petróleo solo en Dólares, pero ahora, a partir de la incursión de China como principal importador de la materia prima, Arabia saudita tendrá que vender en Petro-yuanes o no podrá vender su petróleo a China; es por eso que compra los sistemas S-400 para defenderse de una eventual agresión de represalia de los EEUU por abandonar el Petro-Dólar.

Recordemos también que el día de ayer el gobierno ruso anunciaba un endurecimiento de las relaciones con Tel Aviv en la cuestión siria, y advirtió que daría una respuesta contundente a cualquier futura agresión israelí contra las fuerzas armadas sirias.

Y parece ser que no solo eran palabras, pues hace sólo dos días cazas israelíes habrían supuestamente destruido una vieja batería antiaérea S-200 siria; pero lo que no dijo la fuente israelí es que esa batería habría disparado previamente contra cazas israelíes que habrían violado el espacio aéreo sirio. Y lo que tampoco aclararon es que un caza israelí F-35 habría sido alcanzado por las esquirlas del misil disparado por el sistema antiaéreo S-200.

Digo esquirlas, porque de haber sido alcanzado de lleno, ese avión hoy sería historia, pero aparentemente el caza F-35 pudo llegar a territorio israelí y aterrizar pese a haber sufrido severos daños que lo habrían puesto fuera de combate. Probablemente el avión israelí utilizó contramedidas electrónicas para detonar el misil segundos antes de ser golpeado; o habrá utilizado un rayo láser o un misil contra el misil antiaéreo, por eso estalló antes de golpear el avión, lo que salvó a la aeronave de ser completamente destruida.

El medio iraní, HispanTV, nos dice que las autoridades israelíes ocultaron los hechos y se limitaron a decir que habían destruido una batería antiaérea siria. Pero el día de hoy nos aclaran que en realidad ocultaron como ocurrieron los hechos y que un caza israelí F-35 habría sido alcanzado por la batería antiaérea presuntamente destruida.

Horas después del incidente los medios israelíes reportaron que un cazabombardero furtivo de quinta generación F-35 quedó inoperante, conforme al ejército israelí, como resultado de una supuesta “colisión con aves” durante un vuelo de entrenamiento, pero resulta claro que el dichoso avión fue golpeado por algo más que simples “aves”; y si consideramos que el anuncio se hizo pocas horas después de la incursión aérea israelí en Siria y de su posterior huida del lugar, resulta claro que esas aves no eran tal cosa, sino más bien, misiles antiaéreos sirios.

Aquí lo interesante del asunto es que las fuerzas antiaéreas sirias fueron capaces de detectar lo supuestamente indetectable; es decir, fueron capaces de localizar, seguir y atacar a los “ultra modernos” cazas estadounidenses furtivos F-35 Lightning II.

Este asunto dará para mucho análisis; Seguramente en los siguientes días habrá una infinidad de artículos analizando el tema.

¿Recuerdan como un viejo sistema antiaéreo soviético Pechora S-125 fue capaz de terminar con la carrera de los cazas furtivos estadounidenses F-117?; cazas que debutaron en la guerra contra el Iraq de Sadam Hussein, y que terminaron su carrera en la guerra contra Serbia en 1999 al ser derribados por el Pechora.

Entonces el Pechora descubrió al mundo que los Aviones supuestamente “invisibles” F-117, abuelo de los F-35 actuales, no eran tan invisibles y que podían fácilmente ser destruidos; eso obligó al gobierno de los EEUU a suspender su uso y su producción; entonces se buscó un sustituto y se creó al F-22 Raptor, caza antecesor del actual F-35.

Así mismo, los sistemas antiaéreos Pechora S-125 son los antecesores de los S-200, sistema que fue el responsable de dañar severamente a un caza israelí F-35. Pero el complejo anti aéreo S-200 es un sistema de tercera generación, mientras los F-35 son cazas de quinta generación. Así que, si enfrentamos los F-35 contra los modernos S-300, el caza estadounidense no tendrá ningún chance de sobrevivir. Pero si el duelo fuera entre los S-400 o S-500, ni un escuadrón entero de cazas F-35 podrá salir vivo del enfrentamiento.

Este resultado obligará a las autoridades estadounidenses a replantearse seriamente sí continuar con la producción de los F-35, con su desarrollo y su utilización. Ya no digamos con los clientes extranjeros, actuales y futuros, del caza estadounidense; como la misma España que acaba de firmar un contrato por 6000 millones de dólares para adquirir un escuadrón de cazas “furtivos” F-35 para su fuerza aérea.

Este enfrentamiento entre cazas israelíes F-35 contra un solo sistema antiaéreo S-200 sirio va terminar con la carrera de los F-35, como en su momento el Pechora terminó con los F-117, y va obligar a la cancelación de los contratos para su adquisición por potencias extranjeras y por los mismos EEUU.

También va a generar una avalancha de pedidos de sistemas antiaéreos rusos S-300 y S-400, así como de los Patnsir-S; de los S-500 nó porque esos son de uso exclusivo del ejército ruso.

Aquí también cabe preguntarse si Rusia no tuvo algo que ver con el ataque a los F-35 israelíes.

Anteriormente ya les había platicado como los rusos derribaron casi todos los misiles Tomahawk lanzados contra el territorio sirio desde portaviones, barcos y submarinos estadounidenses. De 60 lanzados solo 19 alcanzaron instalaciones militares sirias, pero aun así, no fueron capaces de causar algún daño significativo.

Entonces dije que si los rusos no derribaron todos fue porque solo utilizaron medios discretos para su derribo, es decir, medios electrónicos y armas de energía dirigida, como son las armas de pulso electromagnético, de microondas y de plasma. Pero si hubieran utilizado todos los medios con los que disponen, ningún misil hubiera alcanzado el aeropuerto; pero los misiles que si alcanzaron el aeropuerto militar no fueron siquiera capaces de golpear sus objetivos por que fueron obstruidos sus sensores por las armas electrónicas rusas, por eso cayeron al suelo pero no golpearon la torre de control ni los aviones que se encontraban en el lugar.

También he afirmado que si el ejército sirio ha sido capaz de derribar drones enemigos, y algún caza israelí, es gracias a la ayuda de Rusia, esto es, gracias a los radares rusos instalados en territorio sirio. Así, he afirmado que los sistemas antiaéreos sirios están enlazados a los radares rusos; por eso para repeler un ataque de aeronaves enemigas se disparan misiles sirios, pero son dirigidos por radares rusos hasta sus objetivos. Y probablemente eso fue lo que pasó en el caso de los F-35.

No olvidemos que precisamente en los momentos en que se realizaba la incursión aérea ilegal de los cazas israelíes en el espacio aéreo sirio, se realizaba una reunión entre el ministro de guerra ruso, Serguéi Shoigú, con el ministro de guerra israelí, Avigdor Lieberman. La acción israelí era un medio para ejercer presión a las autoridades rusas, tratando de demostrar fuerza, pero les salió el tiro por la culata.


Donald Trump y la industria de la guerra: nada ha cambiado



Durante su campaña presidencial Donald Trump tuvo la osadía (¿bravuconada?, ¿estupidez quizá?, ¿mal cálculo político?) de preguntarse si era conveniente continuar la guerra en Siria y la tirantez con Rusia.

“El [presidente] habló sobre cómo durante su administración los Estados Unidos serán testigos de la mayor acumulación militar en la historia del país. ¿Quién se beneficia? El Pentágono, los contratistas de defensa y los trabajadores en algunos estados particulares”.

Donald Abelson, Universidad de Ontario.

Probablemente cruzó por su cabeza la idea de poner énfasis, en lo fundamental, en el impulso a una alicaída economía doméstica, que paulatinamente va haciendo descender el nivel de vida de los ciudadanos estadounidenses comunes. Sus afiebradas promesas de hacer retornar a suelo patrio la industria deslocalizada (trasladada a otros puntos del mundo con mano de obra más barata), no parecen haber pasado de vano ofrecimiento. Unos pocos meses después, a menos de un año de su administración, puede verse cómo la política exterior estadounidense sigue siendo marcada por el todopoderoso complejo militar-industrial, y las guerras se suceden interminables. Y el presidente es su principal y alegre defensor.

A unos pocos días de su asunción como primer mandatario, el 27 de enero emitió el “Memorando Presidencial para Reconstruir las Fuerzas Armadas de Estados Unidos”, una más que clara determinación de concederle poderes ilimitados a la omnipotente industria militar de su país. En la Sección 1 de dicho documento, titulada “Política”, puede constatarse que “Para alcanzar la paz por medio de la fuerza, será política de los Estados Unidos reconstruir las Fuerzas Armadas.” El mensaje no deja lugar a dudas. Casi inmediatamente después de la firma de ese memorando, comienzan los grandes negocios de la industria bélica.

Empresas fabricantes de ingenios militares como Lockheed Martin (especializada en aviones de guerra como el F-16 y los helicópteros Black Hawk, la mayor contratista del Pentágono), Boeing (productora los bombarderos B-52 y los helicópteros Apache y Chinook), BAE Systems (vehículos aeroespaciales, buques de guerra, municiones, sistemas de guerra terrestre), Northrop Grumman (primer constructor de navíos de combate), Raytheon (fabricantes de los misiles Tomahawk), General Dynamics (quien aporta tanques de combate y sistemas de vigilancia), Honeywell (industria espacial), Dyncorp (monumental empresa que presta servicios de logística y mantenimiento de equipos militares) –compañías todas que para el año 2016 registraron ventas por casi un billón de dólares, teniendo incrementos desde el 2010 de un 60% en sus ganancias– se sienten exultantes: la “guerra infinita” que iniciara algunos años atrás con la “batalla contra el terrorismo”, no parece detenerse. La necesidad perpetua de renovar equipos y toda la parafernalia militar asociada promete ingentes ganancias. Todo indica que esa rama industrial sigue marcando el paso de la política imperial.

No hay dudas que la pujanza de la economía estadounidense no es hoy similar a lo que fuera en la inmediata post guerra de 1945 y esos primeros años de triunfalismo desbordado (hasta la crisis del petróleo en la década de los 70), cuando era la superpotencia intocable. Ello no significa que está agotado el imperio estadounidense, pero sí que comienza un lento declive. De ahí que la omnímoda presencia militar en el mundo le puede asegurar el mantenimiento de su supremacía como poder hegemónico al aparecer nuevos actores que le hacen sombra (China, Rusia, Unión Europea, BRICS), al par que dinamizar muy profundamente su propia economía (3.5% de su producto bruto interno lo aporta el complejo militar-industrial, generando enormes cantidades de puestos de trabajo).

El 23 de febrero, un mes después de haber tomado posesión de su cargo en la Casa Blanca, Donald Trump declaraba provocador –fiel a su estilo– que Estados Unidos estaría reconstruyendo su arsenal atómico, dado que “se había quedado atrás” en términos comparativos con Rusia, y “será el mejor de todos” para asegurar que se colocaría “a la cabeza del club nuclear”.

Para darle operatividad a sus altisonantes declaraciones propuso un aumento de casi 17% del presupuesto de las fuerzas armadas. Ello podrá hacerse sacrificando con drásticas reducciones presupuestos sociales, tales como educación, medio ambiente, inversión en investigación científica, cultura y cooperación internacional.

El actual presupuesto para las fuerzas armadas es de 639,000 millones de dólares, lo que representa un 9% más de lo destinado a gastos militares en el último ejercicio fiscal del ex presidente Barack Obama. Esa monumental cifra está destinada, básicamente, a la adquisición de nuevas armas estratégicas, a renovar profundamente la marina de guerra y a la preparación de tropas.

Paralelo a esta presencia de la industria bélica en los planes estratégicos de la presidencia, es digno de mencionarse cómo determinados personeros militares han ido ocupando puestos determinantes en toda la administración de Trump. Su jefe de despacho es John Kelly, general de los marines; el asesor de Seguridad Nacional es el general Herbert McMaster, veterano de las guerras de Irak y de Afganistán, muy respetado dentro de la jerarquía militar del Pentágono; el Secretario de Defensa es el general Jim Mattis, igualmente otro marine, conocido por su nada amigable apodo de “Perro loco”, polémico comandante de las tristemente célebres operaciones en Irak y Afganistán, entre las que está la masacre de Faluya, en Irak, en el año 2004 (un virtual criminal de guerra).

Junto a esta presencia determinante de la casta militar, Donald Trump ha dado lugar al ingreso masivo de altos ejecutivos del complejo militar-industrial en puestos claves de su gobierno. Así, por ejemplo, puede mencionarse a la actual Secretaria de Educación, la multimillonaria Betsy Devos, hermana del ex militar y fundador de la empresa contratista de guerra Blackwater, Erik Prince. En otros términos: los generales y los fabricantes de la muerte son quienes fijan la geoestrategia de la principal potencia mundial. La destrucción, patéticamente, es buen negocio (¡para unos pocos!, claro está).

La militarización y la entrada triunfal de la industria bélica es pieza clave de la política del actual presidente de Estados Unidos. Ello puede apreciarse, además, en la estrategia de seguridad interna, por cuanto Trump rescindió un decreto ejecutivo de la presidencia de Barack Obama que prohibía el equipamiento militar a las policías locales. De este modo, el complejo militar-industrial podrá producir y vender a los cuerpos policiales armas de alto calibre, vehículos artillados y lanzagranadas. El negocio, sin dudas, marcha viento en popa.

Si en algún momento se pudo haber pensado que la llegada de Trump con su idea de revitalizar la economía doméstica detendría en alguna medida el papel de hiper agente militar y gendarme mundial de Estados Unidos –lo que sí impulsaba la candidata Hillary Clinton–, la realidad mostró otra cosa. Dos fueron los hechos que, de una vez y terminantemente, evidenciaron quién manda realmente: el innecesario bombardeo a un base aérea en Siria –el 7 de abril– (operación militar absolutamente propagandística, sin ningún efecto práctico real en términos de operativo bélico), y unos días más tarde –el 13 de abril– el lanzamiento de la “madre de todas las bombas”, la GBU-43/B, el más potente de todos los explosivos no nucleares del arsenal estadounidense, en territorio de Afganistán (supuesto escondite del Estado islámico, igualmente operación más mediática que militar, sin ninguna consecuencia real en términos de operativo castrense).

Es más que evidente que en esta fase de capitalismo global e imperialismo desenfrenado, la estrategia hiper militarista garantiza a la clase dominante de Estados Unidos una vida que la economía productiva ya no le puede asegurar. Los nuevos enemigos se van inventando, ahora que la Guerra Fría y el fantasma del comunismo desaparecieron. Ahí están entonces, a la orden del día, “la lucha contra el terrorismo”, “la lucha contra el narcotráfico”, y seguramente en un futuro cercano “la lucha contra el crimen organizado”. Como dijera en el 2014 el por ese entonces Secretario de Defensa en la presidencia de Barack Obama, León Panetta: “La guerra contra el terrorismo durará no menos de 30 años.”

El guión ya está trazado. No importa quién sea el ocupante de la Casa Blanca: los planes deben cumplirse. Si en algún momento el errático Donald Trump pudo haber hecho pensar que no era “un buen muchacho” que seguía lo establecido, la tozuda realidad (léase: los intereses inamovibles de quienes dirigen el mundo) lo pusieron en cintura.

¿Habrá guerra para rato entonces? De todos nosotros depende que ello no sea así. El llamado Reloj del Juicio Final, elaborado por el Boletín de Cientistas Atómicos de Estados Unidos, fue adelantado medio minuto para indicar que estamos a dos minutos y medio (en términos metafóricos) de un posible holocausto termonuclear si se sigue jugando a la guerra. El complejo militar-industrial estadounidense se siente omnipotente: juega a ser dios, juega con nuestras vidas, juega con el mundo. Pero un pequeño error puede producir la catástrofe. En nombre de la supervivencia de la especie humana y del planeta Tierra debemos luchar tenazmente contra esta demencial política. Lo cual es decir, en definitiva, luchar contra el sistema capitalista. Es evidente que dentro de estos marcos es más fácil el exterminio de toda forma de vida que el encontrarle solución a los ancestrales problemas de la humanidad. En ese sentido, entonces, son hoy más premonitorias que nunca las palabras de Rosa Luxemburgo: “socialismo o barbarie”.

PUTIN IMPULSA EL “CRIPTORRUBLO”, LA MONEDA VIRTUAL RUSA



El Gobierno ruso ha iniciado el desarrollo de una criptodivisa propia, según informa el Ministerio de Comunicaciones de Rusia.

Una vez que el ‘criptorrublo’ entre en vigor de manera oficial, la minería de cualquier otra criptomoneda será considerada ilegal en el país, mientras que la divisa virtual rusa será regulada por el Estado, indicó el ministro.

https://actualidad.rt.com/actualidad/253023-putin-criptorublo-divisa-virtual-bitcoin

Científicos rusos crean método para obtener combustible a partir del aire



Científicos del Instituto Boreskov de Catálisis, adscrito a la Academia Rusa de Ciencias en Novosibirsk, han desarrollado una tecnología para procesar el dióxido de carbono atmosférico y crear un gas combustible sintético.

Los científicos pueden así crear metano con el sólo auxilio de un generador eléctrico y un catalizador.

El combustible resultante se puede utilizar para calentar viviendas o reabastecer vehículos.

https://actualidad.rt.com/actualidad/253045-cientificos-desarollar-metodo-combustible-aire

NUEVO PROPULSOR DE IONES DE LA NASA PODRÍA ADELANTAR LLEGADA DEL HOMBRE A MARTE



Un propulsor de iones que está siendo desarrollando por la NASA para ser empleado en futuras misiones humanas a Marte rompió varios récords durante una serie de pruebas.

El propulsor X3 es un sistema que propulsa las naves espaciales acelerando una corriente de átomos cargados eléctricamente, conocidos como iones. De acuerdo con el medio, en las recientes pruebas que se llevaron a cabo en el Glenn Research Center de la NASA, el X3 rompió los récords de potencia máxima, impulso y corriente operativa logrados por un propulsor Hall hasta la fecha.

Se estima que una nave con este tipo de propulsores puede alcanzar una velocidad de hasta 40 kilómetros por segundo frente a los 5 kilómetros por segundo que puede lograr un cohete con un propulsor químico.

FUENTE: https://elmicrolector.org/2017/10/18/nuevo-propulsor-de-iones-de-la-nasa-podria-adelantar-llegada-del-hombre-a-marte/

https://www.space.com/38444-mars-thruster-design-breaks-records.html?utm_content=buffer6fe51&utm_medium=social&utm_source=facebook

Rusia no reducirá su tropa en Siria tras aniquilar el terrorismo



Cuando termine la operación antiterrorista de Rusia en Siria, Moscú no reducirá de inmediato sus tropas, ha especulado este martes un alto senador ruso.

“Hasta el final del año es un cálculo pesimista: terminaremos todo lo relacionado con Siria y el terrorismo”, es decir, pondrán fin a la operaciones antiterroristas, ha asegurado el primer vicepresidente del Comité de Defensa y Seguridad del Consejo de la Federación (Senado) de Rusia, Frants Klintsevich.

Sus comentarios se producen un día después de que el ministro ruso de Defensa, Serguéi Shoigu, anunciara que la campaña militar rusa en Siria estaba llegando a su fin, si bien precisó que “hay varios aspectos que requieren una solución urgente y una discusión sobre la perspectiva de la evolución futura de la situación en Siria”.

De todos modos, el senador ruso confirma que la base militar rusa de Hmeimim en Latakia, oeste de Siria, permanecerá intacta, pues aduce que no hay necesidad de desmantelarla ni de reducir su personal, incluso si se dan por concluidas las operaciones conjuntas del Ejército sirio y la Aviación rusa en el país árabe.

Hasta el final del año es un cálculo pesimista: terminaremos todo lo relacionado con Siria y el terrorismo”, es decir, pondrán fin a la operaciones antiterroristas, señala el primer vicepresidente del Comité de Defensa y Seguridad del Consejo de la Federación (Senado) de Rusia, Frants Klintsevich.

Además, el alto cargo del Comité de Defensa y Seguridad del Consejo de la Federación de Rusia ha precisado que actualmente, en dicho aeródromo, hay 34 aviones y helicópteros y que “eliminarlos no tiene sentido”.

Rusia combate desde el 30 de septiembre de 2015, a petición de Damasco, a los grupos terroristas que operan en Siria, como, por ejemplo, el EIIL (Daesh, en árabe) y el Frente Al-Nusra (autodenominado Frente Fath Al-Sham), afiliado a Al-Qaeda, así como decenas más: muchos de ellos con el apoyo de países extranjeros, EE.UU. entre ellos.

Los militares rusos dicen que, en este período de tiempo, las operaciones aéreas rusas han acabado con 28 000 terroristas, y como consecuencia el Ejército sirio ha logrado reconquistar el 92 por ciento del total de su territorio, actualmente solo el 8 % de Siria está en manos de los terroristas.

La crisis de más de seis años en Siria ha dejado más de 465 000 muertos y desaparecidos, según informó en marzo el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

http://www.hispantv.com/noticias/siria/356814/rusia-no-reducir-tropas-fin-operacion-antiterrorista-estado-islamico